De este modo, pasa lo indeseado: el cliente se resiente, y las posibilidades de recompra bajan drásticamente. El punto crítico ya no es vender más, sino poder integrar con éxito lo que pasa después de la venta. Cuando pedidos, stock, facturación y logística trabajan conectados, la operación gana orden y claridad. Ese es el enfoque del comercio unificado.
¿Cómo integrar una venta por Instagram con una orden del local? ¿Cómo asegurar que el stock del e-commerce coincida con el de la sucursal? ¿Cómo evitar que un cliente repita su historia en cada canal? La respuesta combina tecnología, procesos y cultura.
Aparece así en la escena el comercio unificado, que supera a la omnicanalidad porque se basa en una infraestructura totalmente basada en datos, donde la información crítica (stock, precios, clientes, órdenes y más) viven en un solo lugar y se sincronizan en tiempo real. A diferencia de la omnicanalidad, que coordina canales, el comercio unificado elimina la noción de canal para el cliente. Todo funciona como un único sistema.
La IA llegó para potenciar el proceso ya que permite automatizar todo este proceso y por lo tanto hacerlo más eficiente. Entre las miles de mejoras que aporta la IA puede personalizar la experiencia de compra en tiempo real, anticiparse y prever abandono de clientes o detectar intenciones de compra.
Dentro de las empresas, el faltante de stock o las demoras en entregas son problemas del pasado. La automatización operativa que habilita la IA mejora la eficiencia interna en distintos puntos del proceso: gestión de inventarios, predicción de demanda, atención al cliente con asistentes virtuales, detección de fraudes, entre muchas otras posibilidades.
Las empresas de retail de todo el mundo avanzan a pasos agigantados. Los sistemas de recomendación impulsados por IA ya representan hasta el 35% de las ventas de plataformas como Amazon, gracias a motores de personalización y sugerencias predictivas.
El comercio unificado impulsado por IA está cambiando la lógica competitiva del retail. Antes, el diferencial era tener múltiples canales. Hoy, el diferencial es lograr que todos esos canales compartan datos, aprendan del comportamiento del cliente y actúen coordinadamente en tiempo real. En resumen: la IA vuelve más inteligente al comercio unificado.
Por Juan Pablo Di Tommaso, fundador y CEO de Centum
