En el mercado del real estate comercial, la máxima es clara: la actividad económica no perdona la ineficiencia de los metros cuadrados ociosos. En un contexto donde el sector enfrenta la suba de costos operativos, tarifas energéticas y una marcada volatilidad económica, la rentabilidad por metro cuadrado se ha convertido en el principal desvelo de los retailers.
Es en este escenario donde la firma argentina de alimentos congelados Qüem encontró una veta de rentabilidad disruptiva: abandonar la tradicional expansión mediante el alquiler de locales propios para “colonizar” los espacios ociosos dentro de comercios de barrio ya establecidos. La estrategia, centrada en la optimización del espacio físico, funcionó. Durante 2025, la compañía logró duplicar sus ingresos mediante la instalación de freezers bajo un modelo de microfranquicias o corners, y actualmente se encuentra en plena fase de expansión territorial.
“Los cambios en tarifas y costos tuvieron un impacto directo en nuestra estructura, especialmente en energía y operación. Eso nos obligó a revisar procesos, mejorar la eficiencia y acelerar modelos que requieren menor inversión por punto de venta”, explica Walter Giaccaglia, presidete de Qüem. La volatilidad del mercado inmobiliario y económico forzó a la empresa a una mayor disciplina financiera, control de stock y reducción de plazos de pago, enfocándose en la rotación y el volumen por sobre la acumulación de superficie alquilada.
Más que un catalizador puntual, la crisis económica actuó como el contexto ideal para que Qüem replanteara su relación con el real estate. “Hay que entender que en tiempo de cambios hay que adaptarse. Siempre creímos que toda crisis trae oportunidades”, sostiene Giaccaglia. “Desde el inicio apostamos al crecimiento del consumo per cápita a largo plazo. Entendimos que cada metro cuadrado tiene un costo y que muchos comercios tienen espacios ociosos. Vimos la oportunidad de ampliar el espectro y decidimos que nuestro modelo de negocio ya no dependía solo de la apertura de locales o nuevas franquicias, sino de compartir nuestra experiencia a miles de comercios”.
La propuesta de Qüem identifica una ineficiencia espacial común en el retail minorista: comercios que poseen un freezer subutilizado por desconocimiento del mix de productos adecuado, o aquellos que disponen del espacio físico pero carecen del equipamiento, perdiendo así la oportunidad de rentabilizar esa superficie. “Nuestra experiencia en congelados nos permitió convertir esos espacios en puntos de alta rotación y buen margen, sin necesidad de abrir nuevos locales propios”, detalla el ejecutivo.
El modelo de corners apunta directamente a aliviar las principales cargas del comerciante minorista: el riesgo de inmovilizar capital en mercadería y el alto costo de la energía por metro cuadrado refrigerado. Qüem instala un freezer en comodato (o utiliza el existente en el local) requiriendo una inversión inicial en mercadería que oscila entre los u$s 250 y u$s 600. La promesa de valor mitiga el riesgo de inventario: lo que no rota, se devuelve.
Los resultados financieros de esta optimización espacial contrastan fuertemente con la recesión general del consumo masivo. Una microfranquicia de Qüem genera para el comerciante aliado un piso de facturación de u$s 800 mensuales. En ubicaciones estratégicas y con alto volumen de tránsito, este modelo de “negocio dentro del negocio” puede trepar hasta los u$s 7.000 mensuales, demostrando la altísima rentabilidad potencial de un espacio previamente improductivo.
El esquema minimiza la exposición económica del aliado estratégico mediante plazos amplios de vencimiento (6 meses), una selección de inventario basada en datos de locales propios, y la eliminación del sobre-stock. “Nuestro modelo resuelve el problema de stock inmovilizado, ofrece calidad y atención, y permite al comerciante competir sin perder dinero por no vender. En un contexto de alta competencia estos atributos son fundamentales“, sintetiza Giaccaglia.
En un país donde el consumo masivo retrocedió un 7,9% en 2025 y las ventas en supermercados proyectan caídas entre 5,9% y 6,4% para 2026, Qüem se erige como un caso de estudio en el sector del retail real estate: crecer en la adversidad no requiere necesariamente sumar metros cuadrados propios, sino optimizar los existentes en el mercado.