El mercado de tecnología de consumo en Argentina se prepara para una transformación estructural en 2026, impulsada por cambios regulatorios en el comercio exterior y la integración masiva de inteligencia artificial en los hogares.
El cierre del ciclo comercial 2025 dejó un saldo complejo para los distribuidores y retailers de tecnología en el país. Según el análisis de la industria, el periodo se caracterizó por una “aceleración forzada en los procesos de adaptación a un contexto de sobreoferta y fuerte compresión de márgenes”, tal como describe Agustín Romero. La apertura del mercado facilitó el ingreso de nuevos importadores y el crecimiento de plataformas globales de venta, lo que generó un desbalance entre una oferta ampliada y una demanda interna que se mantuvo selectiva.
Frente a esta coyuntura, las compañías del sector debieron aplicar una reingeniería de costos y revisar sus estructuras operativas para eliminar ineficiencias históricas. Sobre ello, Romero explica: “La diferenciación dejó de ser una opción para convertirse en un requisito básico, obligando a las empresas a desarrollar portafolios definidos y servicios de soporte técnico especializado para competir más allá del precio”.
Un 2026 marcado por la apertura y la tecnología autónoma
Las proyecciones para el año entrante indican un punto de inflexión a partir del 15 de enero, fecha en la que se eliminaron diversos aranceles de importación, llevándolos al 0%. Esta medida tiene como objetivo equiparar los precios locales con los de Estados Unidos y países limítrofes, desincentivando el turismo de compras. Simultáneamente, marcas globales reevalúan sus estrategias de producción, marcando el fin del esquema de ensamble forzado en Tierra del Fuego.
En el plano tecnológico, el mercado espera una integración profunda de la Inteligencia Artificial. Se estima que el 40% de las aplicaciones en smartphones y laptops contarán con funciones de IA autónoma capaces de automatizar tareas. Asimismo, el segmento de “Hogares predictivos” cobrará relevancia mediante electrodomésticos enfocados en la optimización del consumo energético y sistemas de seguridad con video-analítica en tiempo real.
El comportamiento del consumidor también exhibirá cambios: se prevé un comprador más pragmático que prioriza la sostenibilidad y la eficiencia energética. En este contexto, el mercado de productos reacondicionados (Refurbished) y el retorno del crédito a largo plazo se perfilan como motores de la demanda.
Expansión corporativa y logística
En este escenario de transición, Latamly reportó un crecimiento durante 2025 apoyado en la diversificación de su cartera. La firma incorporó marcas de robótica para piscinas y jardinería (Aiper, Anthbot), electrodomésticos (Cecotec) y soluciones de audio (Maono), además de ampliar su línea de gaming y mobiliario.
Para sostener esta expansión, la empresa concretó la apertura de un centro de distribución propio en el predio Polo 52, en Córdoba, y fortaleció su posición financiera mediante el lanzamiento de Obligaciones Negociables. De cara al futuro, está confirmando un equipo dedicado a la incorporación de nuevos negocios y mantiene negociaciones avanzadas con diversos fabricantes internacionales.
La estrategia comercial para 2026 se centrará en la protección de márgenes a través de la eficiencia de escala y la automatización de procesos. Romero destaca que la inversión en automatización busca reducir el “Costo de Servir” para mantener la competitividad.
En la relación con los minoristas, el enfoque girará hacia la rotación efectiva de los productos. “Nuestro principal KPI no es cuánto le vendemos al retailer, sino cuánto vende él al cliente final”, afirma el ejecutivo. Para lograrlo, se implementarán programas de capacitación técnica para los equipos de venta y se compartirá inteligencia de mercado, con el fin de construir una oferta alineada a las tendencias de consumo. La logística ágil y la colaboración estrecha para evitar quiebres de stock serán pilares fundamentales para asegurar la sustentabilidad del negocio en el nuevo ciclo.











