Las aberturas son el punto de contacto más directo entre el interior y el exterior de cada ambiente. Alcanzar la máxima hermeticidad y estanqueidad es clave para controlar las pérdidas de energía. Garantiza el aislamiento térmico, reduce la infiltración de ruido, evita filtraciones de agua y protege al usuario de condiciones ambientales adversas. En el mismo sentido, también es importante mantener niveles adecuados de ventilación para asegurar ambientes saludables dentro de las viviendas. Elegir ventanas eficientes no es solo una decisión técnica: es una elección de confort, bienestar y consumo consciente.
“Está comprobado que, aproximadamente el 35% de las pérdidas y ganancias de calor/frío se originan a través de las aberturas cuando estas no son eficientes, generando así un consumo excesivo de energía en la climatización de los diferentes espacios. De esta forma, resulta fundamental elegir materiales que tengan una incidencia positiva en el ahorro energético y en el cuidado del medioambiente” explica la arq. Adriana Lopez, jefa de grandes proyectos de MUCHTEK, especialista en eficiencia energética y Certificate Passivhaus Designer.
Las aberturas de PVC permiten reducir significativamente el ingreso de calor durante los meses de mayor exposición térmica. Gracias a su baja conductividad y a sistemas de cierre herméticos, contribuyen a mantener temperaturas interiores más estables, disminuyendo la dependencia del aire acondicionado y, en consecuencia, el consumo de energía no renovable.
La industria de la construcción ha avanzado hacia envolventes cada vez más herméticas logrando mejorar la eficiencia energética. Pero una ventana “perfectamente sellada”, sin un diseño integral de ventilación, puede generar interiores con acumulación de humedad, concentración de CO₂, aparición de moho y una disminución general en la calidad del aire. En este sentido es importante, buscar soluciones desde la arquitectura, como puede ser el diseño de ventanas en fachadas, opuestas o adyacentes que permitan la circulación de aire por diferencia de presión o también la elección de ventanas abatibles y proyectables para una ventilación segura que no comprometan la seguridad ni estanqueidad, las mismas deben contar con herrajes certificados y perfiles con altos niveles de hermeticidad.
La eficiencia energética ya es parte de la arquitectura moderna al igual que el ingreso de luz natural que sigue siendo un elemento esencial, incluso en verano. Ventanas bien diseñadas, orientadas de manera óptima para aprovechar la iluminación natural brindan confort térmico, generando espacios más luminosos, confortables y equilibrados.
Asimismo, en escenarios urbanos, donde el calor se amplifica por el efecto isla térmica, contar con este tipo de aberturas marca una diferencia tangible en la calidad de vida. En contextos residenciales, comerciales o institucionales, la elección de las más eficientes impacta directamente en el uso responsable de la energía y en confort sostenible en la manera de habitar.
