“Vivimos un momento en el que la demanda de servicios financieros está más enfocada en la experiencia del usuario que en el producto en sí”, destaca Manuel Beaudroit, co-fundador y CEO de belo. “Más que entender cómo funciona la infraestructura, los usuarios quieren  que pagar, enviar o recibir dinero sea tan simple como mandar un mensaje. En ese contexto, las billeteras digitales se convirtieron en plataformas de acceso a servicios reales que generan valor en lo cotidiano”.

“El consumidor valora tres cosas: simpleza, ahorro y libertad de uso”, destaca. “En nuestro caso, por ejemplo, buscamos que puedas operar en múltiples monedas, pagar con cripto o con pesos, usar QR interoperables y hasta viajar con descuentos sin pensar en impuestos o tipos de cambio. Todo desde el mismo lugar, sin fricciones. Y además, no cobramos comisiones”.

En el caso de un retailer, Beaudroit asegura que el rol de belo es muy importante. “Si como retailer podés aceptar cualquier billetera a través de un único QR interoperable —como el que lanzamos en belo—, mejorás la conversión, reducís costos operativos y facilitás el cobro inmediato”, detalla.

Además, sostiene que con una solución multicurrency y con stablecoins también se abren oportunidades para venderle a públicos que antes estaban fuera del radar: freelancers, turistas o usuarios cripto, entre otros.

“Desde belo, queremos que más personas puedan acceder a mejores formas de pagar, cobrar y ahorrar. Hoy belo es una billetera que permite operar con pesos, reales y stablecoins, con una tarjeta Mastercard, QR interoperable y funcionalidades diseñadas para usuarios en movimiento”, explica. “Recientemente lanzamos belo Travel, una plataforma que permite reservar hoteles de lujo con descuentos de hasta el 50% y pagar con cripto o tarjeta sin comisiones ocultas ni impuestos sorpresa”.

En este sentido, sigue, “en lugar de competir por tasas o cashback, nuestra apuesta es ofrecer una experiencia distinta que conecte con los hábitos reales de las personas: cómo viajan, cómo compran, cómo pagan y cómo ahorran. Todo con una propuesta sin fricciones, sin fronteras y sin letra chica. Apostamos por la interoperabilidad, la simplicidad y la posibilidad de uno y sus activos puedan moverse con libertad, dentro y fuera del país”.

Sobre el trabajo con el canal, el ejecutivo expresa: “Creemos en un modelo colaborativo. El canal, ya sean comercios, creadores o freelancers, necesita herramientas que le simplifiquen la vida. Por eso, trabajamos para que puedan cobrar desde cualquier billetera, con acreditación inmediata y sin enredos técnicos. Y fundamentalmente que puedan ofrecer a sus clientes una experiencia fluida y moderna, sin perder tiempo explicando cómo funciona el sistema”.