McCain celebra tres décadas de presencia y actividad continua en la Argentina. Desde 1995, cuando eligió Balcarce como sede de su primera y más grande planta de papas prefritas congeladas en Latinoamérica, la compañía ha mantenido un camino de crecimiento sostenido, con más de 320 millones de dólares invertidos en el país y una proyección de 100 millones adicionales para continuar incorporando tecnología y eficiencia. Actualmente, genera más de 800 empleos directos y más de 3.000 indirectos en Argentina.
Fundada en 1957 en Florenceville, Canadá, por los hermanos McCain, se transformó en una compañía líder a nivel global que conserva intactos los valores y el espíritu de una empresa familiar. Tiene presencia en más de 160 países, 60 plantas y más de 20.000 empleados en seis continentes. Hoy, una de cada cuatro papas prefritas congeladas consumidas en el mundo es McCain.
En Argentina, McCain lidera el mercado de papas prefritas congeladas con dos tercios de participación y abastece a los tres principales canales: comidas rápidas, gastronomía y consumo en el hogar.
“Estos 30 años significan mucho más que un número. Es la historia de generaciones de colaboradores comprometidos con la empresa. Una linda historia de crecimiento que nos consolidó como referentes del sector”, destacaba Diego Peña, Director General de McCain Cono Sur.
Una planta modelo en Latinoamérica
La planta de Balcarce es la más grande de su tipo en la región. Con 64.000 m² de superficie, emplea a más de 750 personas y produce anualmente 220.000 toneladas de producto terminado, procesando unas 400.000 toneladas de papa fresca. Opera 325 días al año, 24 horas por día, en dos líneas de papas fritas, además de contar con una línea de puré y otra de especialidades.
“El 65% de su producción se exporta, principalmente a Brasil y otros mercados latinoamericanos”, explicaba Luciano Pasqualini, Director de Planta durante el recorrido por el predio. Su capacidad de almacenamiento alcanza las 100.000 toneladas de papa fresca (con otras 100.000 toneladas almacenadas fuera de planta) y 11.400 toneladas de producto terminado.
Argentina produce unos 3 millones de toneladas de papa fresca al año, cultivadas en unas 70.000 hectáreas. De ese total, unas 11.000 hectáreas están destinadas a la industria de papa prefrita congelada. Esta categoría alcanza una producción nacional de 320.000 toneladas anuales, de las cuales más del 70% se exporta.
En el mercado interno, el consumo ronda las 100.000 toneladas al año: el 80% se dirige a gastronomía independiente y la comida rápida y el 20% restante a hogares. El consumo per cápita es de 52 kg de papa fresca y 2,2 kg de papa prefrita congelada. A pesar del crecimiento, la categoría aún tiene un alto potencial de expansión, especialmente en hogares, donde la penetración es del 37%.
Claves para ganar en la góndola
McCain mantiene un fuerte liderazgo en Argentina: 2 de cada 3 papas prefritas congeladas consumidas en el país son de la marca. Está presente en el 67% de los restaurantes, el 65% de los supermercados y el 75% de las cadenas de comida rápida. Cuenta con un 33% de penetración en hogares y un 89% de top of mind, es decir que 9 de cada 10 consumidores mencionan McCain cuando se habla de la categoría.
“Nuestros valores son la familia, la confianza, la autenticidad y la calidad. Creemos que la comida une a las personas y hace de cada comida un momento único”, expresaba Lucas Carimati, Gerente de Marketing Cono Sur.
Además de sus tradicionales bastones, McCain ofrece más de 50 presentaciones que incluyen cortes especiales e innovadores, así como una amplia variedad de soluciones en vegetales y appetizers.
Con tres décadas de presencia en Argentina, McCain no solo ha consolidado su posición como referente en la producción de papas prefritas congeladas, sino que ha sido un pilar fundamental en la construcción y desarrollo de la categoría en el mercado local, incluyendo de manera destacada el canal de consumo masivo o retail.
Según el gerente, McCain fue la marca que construyó la categoría de papas congeladas el mercado. “Lo que en un inicio fue un desafío, introduciendo un producto desconocido para el consumidor, hoy se traduce en un mercado argentino de 100.000 toneladas anuales, de las cuales un 20% se destina al consumo en hogares”.
De la producción total de su planta en Balcarce, la más grande de Latinoamérica, el 35% se destina al mercado local en Argentina, asegurando el abastecimiento de este canal. McCain no solo se enorgullece de su historia, sino que sigue comprometido con el futuro del canal retail, un futuro que, para la compañía, está intrínsecamente ligado a la sostenibilidad.
Lucas Carimati enfatizaba que aún queda “mucho trabajo para seguir elevando estos números de penetración de la papa prefrita congelada en Argentina”. Para ello, la estrategia de la compañía se basa en la innovación constante y en entender las necesidades del consumidor, lanzando productos como las papas recubiertas (SureCrisp) para mejorar la crocancia y la experiencia en delivery, o cortes únicos como la Crinkel y la Crispers. Estas innovaciones tienen un propósito claro: “agrandar la torta de la papa prefrita congelada, invitando a más consumidores a adoptar la categoría”.
De esta forma, McCain demuestra su compromiso liderando “con calidad, consistencia y confianza en todos los canales de venta, incluyendo los supermercados, donde tienen un share del 65%, consolidando su posición como líderes en los tres canales de venta que tenemos en Argentina.
Como parte de esta visión a largo plazo, la empresa ha anunciado una inversión de 100 millones de dólares para los próximos cinco años en la planta, reafirmando el compromiso de McCain de seguir estando cerca de sus consumidores y clientes.




