La industria del retail en Argentina se encuentra en un punto de inflexión, con un consenso creciente entre los principales actores sobre la necesidad de invertir y la percepción de un retorno a la “normalidad” económica.
La inversión como motor de recuperación
Un tema recurrente entre los ejecutivos es la afirmación de que “hoy se invierte”. Diego Laufer, de Epson, enfatiza que esta posibilidad de inversión se debe a la “posibilidad de volver a mandar las remesas afuera con un dólar estable”. Anteriormente, esto era “imposible”, y el dinero “quedaba en Argentina con devaluación”.
La certeza de poder convertir pesos a dólares a un precio preestablecido y la rapidez para enviar remesas al exterior es un tema muy importante. Laufer señala que si la situación anterior hubiese continuado, “seguramente más de la mitad de las empresas internacionales se hubieran ido”.
Martín Cancelmo, de TP-Link, también menciona que el cambio en la situación económica ha llevado a que “cada reseller te empiece a mirar con renovada confianza”.
El punto de venta físico y la venta online: un equilibrio necesario
Diego Laufer sostiene que para que los retailers se preparen para esta “normalidad”, “tienen que invertir”. Esto implica “volver a tener el punto de venta como lo tenían pre pandemia, donde nos dejaban a nosotros las marcas entrar y resaltar los productos”. Además, deben continuar con el esfuerzo de la venta online, considerándolas “como dos patas, no es una más que la otra, son las dos a la vez”.
Juan Bautista Mugaburu, de LG Argentina, refuerza la importancia de la estabilidad de los stocks para la inversión a largo plazo en el punto de venta. Explica que antes, si las marcas invertían en el punto de venta, esa inversión “quedaba tirada” porque a los seis meses no había mercadería para vender. Sin stock, “lo peor que puedes hacer es mostrar. Con un “ingreso normalizado de mercadería, más estabilizado toda la los stocks, podés invertir más a largo plazo y todo esto va a empezar a recomponer el punto de venta”.
A pesar del auge digital, Laufer subraya que la “compra presencial es mucho más que la compra online”. Cada retailer, ya sea en el interior o en Capital, debe “encontrar su mix”. Desde su mirada, fenómenos como la gente yendo al punto de venta para pagar cuotas y luego comprando algo más, demuestran la vitalidad del canal físico.
Cautela ante las expectativas del mercado
A pesar del optimismo, Diego Laufer aconseja ser cauto con las expectativas. Explica que, para empresas como la suya, que dependen de importaciones, hay un “tiempo de barco de 45 días”, lo que significa que “todo ajuste se ve reflejado de largo plazo, tres, seis meses después”. Este retraso temporal exige una gestión cuidadosa de las expectativas del mercado.
En resumen, el sector del retail argentino se prepara para una fase de crecimiento impulsada por la estabilidad económica y la renovada capacidad de inversión, con un enfoque en la recuperación del punto de venta físico en conjunto con el desarrollo de la venta online, todo ello bajo una mirada cautelosa a los tiempos de adaptación del mercado.












