Según el último estudio de tendencias de la experiencia del consumidor de Qualtrics, el 80% de los encuestados expresó que cambiaría de marca por una mala experiencia del cliente, y el 43% se iría después de una sola interacción negativa.
Frente a esto y ante un escenario de múltiples desafíos que presenta el contexto argentino, el comercio minorista es uno de los sectores que más valor puede encontrar en tecnologías como la Inteligencia Artificial, en tanto garantiza una mejora en la experiencia del cliente, tanto en la tienda física como en la digital.
“El retail es uno de las verticales de negocio que más está aprovechando la inteligencia artificial”, destaca Juan Moscoso, Datacenter & Cloud Manager de AMD para la región SSA. Según el vocero, esto tiene que ver con varios frentes: “Uno de ellos tiene que ver principalmente con la estrategia que vienen impulsando, ya hace una década, de poner al cliente en el centro del negocio y que finalmente el retail analice a ese cliente como individuo para justamente buscar individualizar la experiencia de usuario de ese cliente”.
Desde ese punto de vista, “el retail invierte en tecnología justamente para que la experiencia del cliente sea tan positiva que lo motive y decida volver a la misma tienda en el futuro”.
“Pensemos, por ejemplo, en un usuario que está buscando una nevera en un comercio en línea. Cuando este cliente utiliza el buscador, empiezan a aparecer inmediatamente sugerencias de productos relacionados, ofreciendo valoraciones y herramientas que facilitan la decisión de compra. Ahí, de alguna manera, ya está presente la inteligencia artificial en términos de recomendación”, detallaba el vocero. “Entran en juego estas herramientas para evaluar a ese cliente y buscar esa experiencia de individualización. Es ahí donde la tecnología juega un papel fundamental”.
Según el vocero, en una tienda física, por ejemplo, pasa exactamente lo mismo. “Algunos supermercados y tiendas crean mapas de calor para analizar los movimientos de los usuarios y determinar qué productos o soluciones están buscando. Si un gran número de clientes se concentra en un sector específico, las tiendas pueden cobrar una tarifa más alta a los proveedores que desean ubicar sus productos en ese sector estratégico”.
La propuesta de valor de AMD
Y en cuanto a lo que es producto específico de la marca, Moscoso compartía que AMD está inserto en los dos ciclos de la inteligencia artificial. “Cuando hablamos de entrenamiento de la IA, nos referimos al proceso en el que se utilizan grandes volúmenes de datos y parámetros para educar a un modelo de inteligencia artificial. Los grandes modelos de lenguaje que manejan billones de parámetros son fundamentales para que la IA pueda dar una respuesta adecuada ante una solicitud o entrada. Estamos hablando justamente de muchas redes neuronales que están interconectadas y trabajan juntas para definir efectivamente un patrón de comportamiento. En ese sentido, AMD, en esta parte específica de entrenamiento, está con sus productos de GPU”.
El portafolio de Radeon Instinct, incluso las últimas GPUs MI-300X, MI-300A, están abocadas a esa problemática de tal manera de manejar grandes modelos de entrenamiento e inferencia para depurar esos modelos y llevarlos a la segunda parte o segundo ciclo de la inteligencia artificial, que es la inferencia. En la inferencia, la plataforma EPYC en procesadores es ideal para ese punto en tanto tiene la capacidad de deducir en base a una entrada, una salida, una respuesta.
“El poder de procesamiento que tienen nuestros procesadores EPYC, que tienen mayor frecuencia, mayor memoria caché, mayor conteo de cores, son esencialmente diseñados para generar incluso, en ciertos parámetros de rendimiento, hasta un 78% más de inferencia que nuestra competencia, justamente acelerando esa capacidad de poder tomar decisiones más rápidamente o de manera más ágil ante una señal de entrada”, aseguraba el ejecutivo.
En este sentido, compartía: “Los clientes nos están abriendo la puerta en diferentes ámbitos, tanto en la parte de entrenamiento como en la parte de inferencia. Implementar una tecnología como la inteligencia artificial dentro de una empresa, sea mediana o pequeña, puede ser costoso. Por lo tanto, tener la capacidad de cuantificar el impacto de aplicar IA y demostrar un retorno de inversión (ROI) claro, es predominante al momento de establecer un punto de partida para su uso. Nuestros procesadores EPYC, en la parte de inferencia, son esenciales porque el costo-beneficio que tienen lo hacen ser muy convenientes a la hora de aplicar tecnología de inteligencia artificial”.
El ejecutivo traía a la conversación varios ejemplos de empresas como Neural Magic que “están abaratando y democratizando el uso de la inteligencia artificial y llevándolo a un plano mucho más terrenal en el uso y en el costo, haciendo que de alguna manera empresas del retail u otras empresas como la banca, incluso, puedan llegar a utilizar estos modelos sin la necesidad de una inversión tan alta al principio”.
Según explicaba, Neural Magic ha desarrollado modelos que pueden aplicarse en procesamiento en CPU y no en GPU, lo cual reduce inmediatamente el costo de acceso a tecnología IA.
Luego, seguía, “AMD tiene dentro de los proveedores tradicionales de nube como Microsoft Azure, por ejemplo, un portafolio disponible de GPU para que los clientes puedan tener un go to market acelerado en términos de adecuada inteligencia artificial en sus negocios”.
En este sentido, seguía, “el costo-beneficio está asociado a la rapidez y agilidad que puede tener la nube en entregar las capacidades para poder disponibilizar inteligencia artificial versus el costo asociado al manejo de esa data”.
Las oportunidades para el retail
Para ratificar las posibilidades que la IA implica para la industria del retail, Moscoso compartía el caso de uno de los grandes retailers de México. La empresa implementó un programa piloto basado en GPU para poder monitorear cajas de autocobro donde el cliente, sin necesidad de que alguien le tome el producto, pasa directamente con el artículo y una cámara finalmente lo revisa, escanea y cobra.
“Ese proyecto particular partió justamente en base a GPUs, pero después de conversar con ellos y mostrarles estas herramientas como Neural Magic, se dieron cuenta de que podrían invertir menos presupuesto potenciando más tecnología a nivel de procesamiento y reduciendo este costo, y finalmente ese proyecto que está implementado en esta cadena de supermercados en México permitió específicamente disponibilizar esa tecnología a nivel de CPU. Ahí encontramos un caso práctico de ahorro de costos, donde nuestra tecnología permitió que el costo asociado a la inteligencia artificial se vea reducido”, exponía.










