Ya desde su slogan, “100% jugo, 0% chamuyo”, el emprendimiento fundado por Martín Carro, José Carlos Melestina y Marcos Mercado inspira confianza. Ellos proponen jugos orgánicos, sin aditivos y totalmente naturales. La fórmula parece ser un éxito y los números lo reflejan porque las ventas tanto dentro como fuera de Argentina experimentan un crecimiento estable y continuo.
“Empezamos hace seis años, y desde 2020 duplicamos el volumen de venta, todos los años. Dentro de nuestros productos el jugo más vendido es el de manzana roja de litro, pero también se vende mucho el de naranja”, aclara Marcos Mercado cofundador de Pura Frutta.
El gen
El inicio de Pura Frutta comenzó cuando Martín Carro, oriundo de Neuquén -provincia reconocida por la gran calidad de su producción de manzanas- observó que no se vendían jugos con manzanas de su zona. De esta manera comenzó a gestarse el emprendimiento, que hoy ofrece jugos naturales no sólo en Argentina, sino también en Colombia, Uruguay y Brasil.
Pero ¿cómo logró un emprendimiento pequeño ingresar en las grandes cadenas de supermercados? “Fue un trabajo de hormiga y muchas veces nos golpeamos contra la pared porque no teníamos experiencia comercial, ni administrativa. El primero en darnos una oportunidad fue Jumbo y a partir de allí logramos ingresar a las principales cadenas nacionales”, cuenta Mercado y Carro agrega: “Desde el principio dimensionamos este presente. El lugar en el que estamos hoy es el que queríamos desde que empezamos”.
Así fue, que pasaron de no conocer nada del sector a estar en los principales supermercados y con un crecimiento anual del 80% en sólo tres años. “Es cierto que el contexto es complejo, sobre todo por el control de precios y la inflación que hay en Argentina, pero estar en las góndolas nos ayudó a potenciar nuestra marca y llegar a más consumidores. Además, ese fue el puntapié para poder vender en otros países”, agrega José Carlos y afirma: “Nuestro secreto fue y es saber dónde estamos parados y siempre tener previsibilidad. No nos gusta el ¨zafar¨ sino que siempre preferimos ir más lento para afrontar de mejor manera los posibles problemas que toda empresa tiene”.
Competir con Goliat
Otro gran desafío que tuvo (y tiene) esta empresa es enfrentarse a las grandes compañías. En este punto el emprendedor reconoce que es imposible ganar en precio debido al volumen de ventas y los agresivos presupuestos de costos y marketing que tienen las multinacionales. “Nuestro secreto para ganarle es enfrentarlos con la calidad de nuestros productos. Ofrecemos jugos completamente ‘honestos’, totalmente naturales, saludables y orgánicos, que nos llenan de orgullo. Además, tenemos la capacitad de crear productos diferentes e innovadores rápidamente porque al ser una empresa chica podemos movernos más rápido. Y, por último, nuestro producto refleja lo que queremos de la vida, que sea más natural, más consciente y equilibrada. Y a los consumidores cada vez le interesa más apoyar y comprarles a empresas como la nuestra”, resume Mercado.
Hay mucho cuidado y esmero en la búsqueda de los productores, por eso recorren el país para dar con los mejores y ofrecer una trazabilidad completa de cada jugo. Las manzanas verdes y rojas provienen del Alto Valle, de la Patagonia; las naranjas y los arándanos de Entre Ríos, una de las principales provincias productoras de estas frutas, y el kiwi de Mar del Plata.
Las frutas se lavan, se prensan y así se obtiene el jugo. Una vez que está listo lo someten a un proceso de pasteurización (para eliminar cualquier microorganismo).
Lo que vendrá
Entre los principales proyectos de este emprendimiento, los tres destacan la expansión regional. “Queremos exportar más porque eso nos brindará mayor estabilidad y permitirá apoyar al país trayendo divisas. Por otro lado, como emprendedores nos parece un gran desafío llegar a otros países. Nos llena de orgullo ser una marca argentina que se venda regionalmente. Al mismo tiempo, queremos impulsar el consumo orgánico y consciente en todos lados. Argentina es el primer paso y la región será el segundo” resume.
Otro gran reto que tienen por delante es lograr mayor estabilidad de los precios y costos, lo cual es complejo en la situación económica que atraviesa Argentina. “De todas maneras nos gustan los desafíos y cuando se presentan nos impulsan a buscar soluciones innovadoras para poder seguir adelante”, aseguran.
Su propia máquina envasadora: el gran paso
Otro proyecto (y uno de los más importantes para este año) es la compra de una envasadora de Tetra Pak por un monto cercano a US$ 1.500.000 que será ubicada en la Patagonia argentina. Hasta ahora esta compañía contrataba a otra empresa para realizar el envasado de los jugos. Gracias a esta inversión podrán hacerlo dentro de sus instalaciones e, incluso ofrecer el servicio para envasar productos de otros emprendedores de la zona. “De esta manera controlaremos todo nuestro proceso productivo. Será un gran cambio y constituye una inversión muy importante para empresas de nuestro tamaño. Por último, aspiramos a ser cada vez más fuertes como una empresa B, de triple impacto y de procesos cerrados. Queremos que nuestros empleados estén contentos de trabajar con nosotros, que quieran quedarse en PuraFrutta y que los consumidores nos elijan nuestros productos porque les gustan y porque comparten nuestros valores. Y, en línea con esto, estamos comenzando un proyecto que tiene como objetivo reciclar la misma cantidad de envases de cartón que enviamos al mercado”, concluyen.

