Cada 22 de abril, y por extensión a lo largo del mes, se conmemora en todo el mundo el Día Internacional de la Tierra. Esta instancia busca crear conciencia sobre el cuidado del medioambiente y poner de relieve la necesidad de actuar ahora para contrarrestar el daño que las industrias generan sobre el equilibrio de los ecosistemas.
Un sector que suele quedar en la mira cuando se analiza la contaminación ambiental es el del transporte automotor, generador de dióxido de carbono y otros gases contaminantes responsables del efecto invernadero.
Dentro del espectro de industrias que utilizan vehículos en base a combustibles fósiles, se encuentra la logística. ¿Puede esta ser “verde” y aliada de la sostenibilidad?
“El término de logística ecológica (o verde) se define como la combinación de estrategias y procesos que tienen como fin reducir la huella de carbono, la cual proviene mayoritariamente de las operaciones de distribución y entrega de productos”, detalla Álvaro Echeverría, CEO de la startup dedicada a la planificación y optimización de rutas, SimpliRoute.
Y agrega: “En logística, transportar un bien de un punto a otro ha sido una de las principales causas de contaminación ambiental. El principal reto es reducir las emisiones sin afectar de manera directa el desarrollo del negocio”.
Una alternativa que cada vez viene tomando mayor protagonismo, en este sentido, es el cambio a vehículos eléctricos en la operación logística de los negocios. Sin embargo, este cambio de paradigma requiere de grandes inversiones, ya que necesita tecnologías especiales que garanticen su funcionamiento en territorios extensos para que tenga buena conectividad. Dada la premura con que debemos enfrentar el cambio climático, es necesario actuar antes de que este proceso ocurra.
Las soluciones inteligentes basadas en algoritmos vienen demostrando gran eficacia en los mercados donde hacen punta, particularmente en la logística. En Argentina, las empresas -especialmente las vinculadas con el e-commerce- han comenzado a implementarlas, obteniendo consistentes resultados.
Hace más de cinco años, Álvaro Echeverría y Eyal Shats, fundadores de SimpliRoute, visualizaron ese camino y desarrollaron un software de optimización logística.
La compañía, cuyas operaciones actualmente tienen una fuerte presencia en Uruguay, México, Colombia, Perú y Chile, lleva dos años revolucionando el mercado de la última milla en Argentina, y ya cuenta con más de 200 clientes locales, entre Pymes y grandes empresas. Además, prepara su arribo a Estados Unidos durante este año.
“El desarrollo tecnológico de SimpliRoute permite organizar los recorridos y la distribución de productos de manera inteligente mediante algoritmos y machine learning, reduciendo el tiempo de circulación de los vehículos al mínimo y minimizando la contaminación ambiental”, agrega Echeverría.










