Los comercios minoritas están sirviendo a sus comunidades en la trinchera, en la línea de fuego, donde la salud y la seguridad de los clientes, empleados y socios sigue siendo primordial. Éstos comercios y sus comerciantes deben poner la responsabilidad en el centro de sus operaciones y actuar ahora para abordar las implicaciones de largo alcance de COVID-19 en sus negocios.
Cómo los comercios deben responder HOY
La fuerza laboral del Retail deja a la industria vulnerable a las preocupaciones de seguridad de los empleados y a los desafíos de gestión. ¿Los obstáculos más inmediatos? Manejo de cambios en las normas de operación en tiendas físicas y cadenas de suministro, así como la repentina migración de empleados corporativos al trabajo remoto.
El primer paso en respuesta es que los líderes minoristas deben garantizar la salud y la seguridad de los empleados de primera línea y de la tienda, mientras tratan con el público en general. Embeber de resiliencia a las cadenas de suministro es el paso crítico número dos. La interrupción de las cadenas de suministro como resultado de COVID-19 está enviando ondas de choque a través de la industria y el impacto ya es severo. El tercero es habilitar espacios de trabajo digital flexible que respalde y proteja a los empleados corporativos, pero también minimice la interrupción del negocio.
¿Cuáles son los siguientes pasos para la industria minorista?
La realineación de las prioridades de compra, los estilos de vida personales y las prácticas laborales que nos impone la pandemia del COVID-19 puede representar un cambio radical en la industria minorista. Es probable que la adopción por parte del consumidor del comercio habilitado por la tecnología se profundice y amplíe permanentemente, incluso en segmentos como los supermercados que hasta la fecha se han resistido a la migración a gran escala de las tiendas a las tiendas en línea que se ha visto en otros lugares. El comportamiento de compra basado en valores acelerado por esta crisis se convertirá en la norma. El apetito por los modelos minoristas habilitados digitalmente crecerá.
Los comercios más adaptables al cambio estarán mejor posicionados para superar los desafíos inmediatos y construir negocios más fuertes y más centrados en el cliente. Aquellos con operaciones resistentes y un ecosistema adaptable serán recompensados. Este, más que nunca, es un momento para la venta minorista responsable. Eso significa demostrar responsabilidad a los consumidores, a los empleados, a los socios y a las comunidades a medida que las sociedades de todo el mundo manejan esta emergencia sanitaria y humanitaria.











