El innovador sitio creado por tres jóvenes emprendedores garantiza poder pedir o mandar “lo que quieras, donde lo quieras” y llegar en menos de 60 minutos.

Kadabra es la primera plataforma que permite al usuario pedir o mandar lo que quiera, desde comida, regalos, tintorería, hasta productos de farmacia en el momento que desee, con la promesa que lo recibirán en menos de 60 minutos.​​

Kadabra se destaca por crear valor agregado, tanto para el usuario como para el comercio, ya que da la posibilidad de tener un seguimiento en vivo del pedido, pagar con tarjeta o efectivo, obtener información del wizard (cadete) y contacto directo, garantizar un pago seguro por Internet, y saber el rating tanto del wizard como del restaurante. Además, los comerciantes podrán aprovechar este servicio y no perder ventas por falta de mensajeros, o llegar a zonas que no llegan con su delivery tradicional.

Si bien la plataforma permite realizar cualquier tipo de trámites, su fuerte son los deliverys de comida, donde el cliente tiene la garantía de recibir su pedido en un tiempo récord, ya que el wizard designado solo tendrá como encargo ese pedido.

“A la hora de pedir comida Kadabra es la mejor opción. El cliente puede elegir lugares que no tengan servicio de delivery o, si lo tienen, contar con un cadete exclusivo que lleve su pedido puerta a puerta, sin pasar por otras entregas, lo que hace que el tiempo en el que reciben la comida y el estado en el que llega es único”, explicó Matías Gath, uno de los fundadores.

“El wizard no tiene que volver al local, a diferencia de los deliverys comunes, sino que se queda en zona esperando un nuevo encargo, y eso garantiza también la rapidez del servicio”, agregó.

La plataforma, creada por los emprendedores argentinos Matías Gath, Emiliano Mettini y Cristian Ventura, fue pensada para contribuir al cuidado del medioambiente, y facilitar la logística de la ciudad de Buenos Aires, ya que prioriza para sus envíos a los repartidores en bicicleta, sobre aquellos que poseen auto o moto. Su foco son los estudiantes que necesitan trabajar pero con cierta flexibilidad para poder estudiar y crea también fuentes nuevas de trabajo, desarrollando el servicio de delivery en áreas que todavía no existe.

¿Cómo funciona? El usuario pide lo que quiere, Kadabra acepta el pedido y asigna un wizard (cadete), el wizard hace el envío en 60 minutos, el pago se carga a la tarjeta o se paga en efectivo y el cliente puede seguir el estado del encargo en vivo.

​”Queremos que el usuario pueda ahorrarse tiempo. Que no tenga que preocuparse por ir a comprar un regalo en el medio de un día ocupado. La idea es que en unos pocos clicks, alguien lo haga por él/ella y se lo lleve en menos de una hora”, explicó Gath.

El proyecto se creó con una inversión inicial de $1.600.000 y planean hacer una ronda de inversión fuerte a fin de año para afrontar la expansión y llevar el emprendimiento al resto del país.