Lavarropas

A partir del primer día del mes, se anulará el programa que establecía que el monto por comprar de manera financiada no tenía recargo alguno. En la otra vereda, se establecerán descuentos para quienes compren en efectivo o en un solo pago.

28% anual será el recargo estipulado para el pago en 12 cuotas de productos, mientras que para las 18 cuotas, será del 30%. Así lo anunciaron desde la Secretaría de Comercio. Cabe aclarar que estas cuotas son aplicables a artículos de producción nacional y estará vigente de jueves a domingo, mientras que para celulares estará presente todos los días.

Hasta el momento, los planes de cuotas habían sido vitales para las empresas, especialmente para las Pymes, quienes vieron en la financiación un método para equilibrar las ventas, bastante retraídas a lo largo del año. Con el fin de los plazos para pagar productos sin interés, prevalece la preocupación, pero, según el Gobierno, esta nueva medida ayudará a hacer crecer el comercio.

En tanto, a partir del 1 de febrero comienza a regir la norma de fin de financiación sin recargo. Las empresas ya comenzaron a prepararse, el algunos casos, subiendo precios de electrodomésticos.

A fines de 2016, desde el Gobierno Nacional anunciaron la puesta en vigencia del plan Ahora 18, en donde se podían comprar determinados productos de fabricación nacional en cómodas cuotas sin interés (al igual que en Ahora 12). También, hace días atrás, anunciaron la llamada “transparencia de precios”, en donde los locales deberían diferenciar claramente entre precios de contado y con tarjeta, o sea, entre valores que se pagan en solo un plazo a aquellos que son financiados. En este sentido, se especificaba en una resolución divulgada por la Secretaría de Comercio que no puede incluirse el costo de financiación en el precio en un solo pago, de manera tal de igualar el precio de contado con un plan de cuotas presentadas como sin interés. Asimismo, se aclaraba que se deberá considerar pago al contado las siguientes acciones: efectivo, débito, crédito en un pago y otros medios de pago electrónicos.

Desde el Ministerio de Producción de la Nación, señalaron que en Argentina la modalidad “sin interés” creó una distorsión que favorecía las compras financiadas, y que la incorporación del costo financiero en el precio provocó que los valores de contado fuesen más altos. Aclaran, además, que pese a que el mecanismo de financiamiento se promociona como venta en cuotas “sin interés”, la operación tiene un costo financiero y una tasa de interés asociada. Es por ello que la estructura actual de financiamiento en cuotas, en la que el costo financiero está implícito en los precios de los productos, no permite discriminar el precio real del producto del costo del financiamiento. Quienes realizan compras en un sólo pago (tanto en efectivo, como con débito o crédito) están pagando en parte por una financiación que no están utilizando.