Carlos Restaino

Desde la Asociación Argentina de Empresas de Juguetes y Afines (AADEJA), estiman que el ticket promedio para la fecha será menos al de Día del Niño, que fue de $300. Más detalles.

A poco de comenzar el mes de diciembre, época en donde aparecen fuertemente las compras para Navidad, la entidad adelanta que el promedio de compra por regalo será de $200 a $250.

Respecto a la evaluación del año, desde AADEJA comentaron que las ventas no han tenido diferencias importantes con el 2015, tan solo un incremento del 10% en cantidades vendidas y en valores, impulsado por algunos beneficios como el Ahora 12.

“El mercado juguetero se caracteriza por ser siempre optimista. Y se espera que en la temporada de fin de año los niveles de 2015 puedan sean superados. Al terminar la temporada veremos cuan acertados estuvimos en nuestras estimaciones”, afirmó el Ing. Carlos Restaino, Director Ejecutivo de la entidad de juguetes.

Es importante tener en cuenta que el mercado juguetero argentino no supera los USD 450 millones anuales , cifra relativamente baja respecto a otros países. Su objetivo actual es “aumentar la torta”, pasar gradualmente en un periodo de 4 ó 5 años a USD 800 millones, para lo cual hay que trabajar en varios espacios. Por ejemplo en la cuestión arancelaria: el juguete paga un impuesto del 35%, el máximo que se puede aplicar en el país.

Otro tema es la distribución de las autorizaciones para importar. Hace 8 años los jugueteros ocupaban el 60% de las importaciones, hoy ocupan poco más del 25 % . Los mayores importadores de juguetes no son precisamente jugueteros, son las grandes superficies (supermercados y tiendas) y las empresas de comidas rápidas o de golosinas (que usan al producto como accesorio). En estos casos, se convierte al Juguete en un mero accesorio y no en protagonista, o se lo ubica en una góndola en el lugar donde el consumidor también compra alimentos, bebidas, comida para mascotas, o papel para imprimir, eliminando totalmente su identidad. Destaca que las excelentes relaciones y comunicaciones con las actuales autoridades han permitido el análisis conjunto de esta cuestión, estimando que se producirán cambios en los próximos meses.

“El juguete tiene que volver a adoptar su rol protagónico. Se debe entender que el juguete debe ser comercializado en los lugares específicos, los comercios jugueteros y la cadenas especializadas; no debe ser motivo de una góndola en una gran superficie, o permanecer en una simple estantería sin nadie que lo atienda o colabore con el comprador. Hay que revalorizar y apoyar la función del comercio minorista y las cadenas comerciales especializadas, en las que el personal está entrenado y capacitado para administrar este tipo de productos. Y es idóneo para recomendar, explicar y sugerir la mejor elección de producto a los compradores, para los destinatarios finales”, comentó Restaino. Además, agregó la imprescindible necesidad de evitar la compra en la calle o en lugares en los cuales el ingreso del producto es , al menos, dudoso y la certificación de Seguridad de Producto (según normas y políticas vigentes) lo es aún más.