Daniel Vilardebó, director Comercial de Powersa, empresa representante de la marca de UPS Polaris en el país, estima que el dinamismo y la confianza impulsarán nuevas inversiones internas y externas, y que permitirán un crecimiento sostenido para el mercado de tecnología.
Entrando en el segundo mes del año, las especulaciones de crecimiento empresarial, debido al cambio de paradigma mercantil son positivas. “Lo primero que debemos decir es que, más allá de las medidas anteriores, como las DJAI o las restricciones a la importación, 2015 fue un año positivo. No podemos negar que en lo que hace a facturación, particularmente nuestra empresa ha tenido la posibilidad de desarrollarse mucho mejor de lo que se esperaba”, destacó Vilardebó.
Esta quita de trabas paulatina al ingreso de mercaderías (especialmente del rubro tecnológico) genera mayor versatilidad en las negociaciones y en los acuerdos comerciales que pueden realizar las empresas en el país. Ese “temor” que antes existía en cuanto a la planificación, parece disolverse de a poco. “Planificar es una de las cosas que hace muchos años no estamos acostumbrados a hacer en nuestro país. La planificación se da cuando uno tiene un marco para poder hacerlo. Cuando no es así, cuando no se tienen certezas, ya sea por la situación del país o por decisiones personales y unilaterales, se hace mucho más complicado”, añadió el director Comercial de Powersa. Y añadió que “en una economía más abierta, esto es posible, como también lo es prever un crecimiento anual sostenido y ordenado.
A su vez, conociendo los tiempos de fabricación en planta y de la logística, se puede calcular, casi sin margen de error, el tiempo en el que el cliente va a contar con la mercadería que va a comprar. “Es justamente ahí cuando se empieza a dar un crecimiento sostenido, basado en la confianza que cada empresa le puede ofrecer a su cliente y al usuario final, que tendrá la seguridad de contar con repuestos de los productos que adquiera, con el área de servicio técnico y garantía funcionando mucho más eficientemente gracias a la certeza de contar justamente con los repuestos necesarios”, mencionó Vilardebó.
El cambio económico local permite, según el ejecutivo, el desarrollo de las regiones en el interior del país, factor que también permite la reactivación. “Cuando dichos mercados se impulsaron, entre 2002 y 2007, la demanda de tecnología fue mucho mayor y desde diferentes rubros se requería equipamiento completo en materia tecnológica. Con esta apertura vamos a tener una afluencia de negocios mucho mayor y esto va a hacer crecer tanto a nuestro sector como a otros”, explicó.
En tanto, el dólar aparece como un factor clave. Cabe destacar que el mercado local se encuentra altamente influenciado por el aporte de la moneda estadounidense y la liberación del cepo cambiario acaparó el escenario. Vilardebó destacó que “con la apertura del mercado y una mayor competencia, los precios comenzarán a bajar y la demanda volverá a subir. Estimo un primer trimestre que seguramente no será de los mejores, y a partir de ahí el dinamismo y la confianza impulsarán nuevas inversiones, tanto internas como externas, que permitirán un crecimiento sostenido para nuestro mercado”.









