
En esta nota, Cesar Vargas, gerente general de la firma, habla sobre la importancia de la fabricación local, la reindustrialización y la sustitución de importaciones como valores fundamentales para el crecimiento económico de un país. Además, se refirió al relanzamiento de Olympic, una marca nacional de TV que tuvo sus días de gloria entre fines de la década del 70´ y hasta la mitad de los años 80´.
Radicada hace más de 30 años en Tierra del Fuego, Grupo Apex cuenta con más de 500 trabajadores, que se desempeñan en diferentes ramas de la industria agrícola, ganadera e inmobiliaria, así como también en el turismo y, por supuesto, en la fabricación de electrodomésticos, de acuerdo a la empresa del Grupo en el que se desarrollen laboralmente.
Los primeros pasos de la compañía comenzaron con la inyección de EPS (Poliestireno Expandido) en la fabricación de packaging para la industria electrónica y de electrodomésticos, y fue avanzando en la inyección de plásticos para la producción de componentes para televisores y otros productos que utilizan partes de este material, logrando proveer al 100 % de las empresas radicadas en la isla.
En los años 70´ formó parte de Olympic, una marca 100 % nacional de gran éxito hasta que cerró sus puertas en 1988. Más de 20 años después y con una larga espera judicial en el medio, Grupo Apex recuperó el proyecto en su totalidad y puso en valor la antigua fábrica.
Con el relanzamiento de la marca en 2013, se pusieron a la venta 100.000 unidades de televisores tradicionales de Tubo (CRT), cuyas últimas unidades están siendo entregadas actualmente en estos días, ya que se ha decidido discontinuar la producción de estos modelos, que fueron reemplazados desde enero de 2014 por LEDs TV de 32” y 39”, gracias a la instalación de una nueva nave de producción. De esta manera, Grupo Apex busca que Olympic compita con fuerza en un año en el que el Mundial de Fútbol marcará el ritmo de las ventas.
De acuerdo con Vargas, el relanzamiento de Olympic como marca nacional supone un gran esfuerzo, y la utilización al máximo del ingenio para proporcionar un producto que tenga aceptación en el mercado. “Hemos trabajado muy fuerte en el diseño, logrando alcanzar un producto vistoso y de buena calidad”, agregó el ejecutivo en relación a los equipos, que asegura estarán disponibles a partir del mes de marzo en las góndolas de los principales retails.
De cara al futuro cercano, a partir de la segunda mitad del año la empresa comenzará a producir Smart TV, basándose en el concepto de alcanzar mayor tecnología y acercarse al nuevo concepto de TV. “Sabemos que de acá a cinco años la TV va a ser un producto totalmente diferente a como lo conocimos, serán mucho mas grandes y tendrán infinitas prestaciones, la tendencia dice que se vienen muchos cambios en la industria, y Argentina no va a ser la excepción”, mencionó. “Si queremos seguir compitiendo con nuestra marca, tenemos que ir acompañando las tendencias”, agregó.
Sustitución de importaciones
En paralelo al proyecto Olympic, en octubre de 2013 Grupo Apex cerró un acuerdo con la la empresa china Galanz, para la fabricación exclusiva en la región de equipos de aire acondicionado y microondas, segmento que en un buen año concentra una producción de 1,2 millones de equipos. “Si bien continuamos con la inyección de plástico para TV y EPS, ahora estamos empezando con una nueva propuesta de inyección de todos los componentes plásticos que se consumen para los electrodomésticos, incluidos los frentes de aire acondicionado, propiciando la sustitución de importaciones. El conocimiento está, el recurso humano también, así que este es nuestro esquema industrial en Tierra del Fuego”, aseguró Vargas.

Si bien en un principio la nueva planta producirá equipos bajo la marca Galanz, está previsto que también lo haga para otras marcas que requieran de la experiencia y tecnología invertida en este emprendimiento. Desde el Grupo no descartan en un futuro fabricar también bajo la marca Olympic.
La sustitución de importaciones parece ser el próximo paso para los industriales radicados en tierra del Fuego y, en particular, una bandera más a llevar por el Grupo Apex, quien viene apostando fuerte para que esto ocurra. “Nosotros creemos que las políticas industriales en TDF han sido buenas hasta ahora y queremos trabajar fuerte con la sustitución de importaciones, creemos que es un buen camino para generar más puestos de trabajo y generar ese espíritu emprendedor que le hace falta a la provincia”, destacó el gerente general del Grupo, quien además agregó que en este momento se encuentra abocado a que los ciudadanos comprendan que sustituir importaciones no es un concepto del pasado sino una oportunidad para el futuro, y que de la mano de las grandes inversiones que se han hecho en todo el país, hoy es posible fabricar.
De acuerdo con el ejecutivo, en la industria actual se pueden encontrar sustituciones para el 30% o el 35% de los componentes, según se desprende de los datos públicos, razón por la cual Grupo Apex está dispuesto a avanzar en ese camino. “Estamos por presentar un proyecto que pretende inyectar en un principio el 50% de las partes plásticas de los aires acondicionados –para luego alcanzar el 100%– porque creemos que no hace falta que se sigan importando, cuando podemos hacerlo en Tierra del Fuego o el resto del país”, mencionó.
En ese sentido, el ejecutivo se refirió a las sustitución de importaciones, no solo en lo que refiere a componentes para aires acondicionados, sino también en términos generales. “Argentina reúne todas las condiciones para dejar de importar, por ejemplo, los manuales, los stickers, los controles remotos, los parlantes para lo que son los equipos de audio, los cables… etc. Es mucho lo que se puede hacer de manera inmediata, cortoplacista. A diferencia de los que piensan que esto es a largo plazo, nosotros decimos que no, que están dadas las condiciones para que la puesta en marcha sea de inmediata”.
Para finalizar, Cesar Vargas enfatizó acerca de la importancia de haber alcanzado en Tierra del Fuego un proceso industrial igual al que se encuentra hoy en cualquier país industrializado, cuyos procesos logran alcanzar productos nacionales de altísima calidad. “Hoy en Tierra del Fuego no se ensambla, se fabrica”, concluyó.







